EL ENTORNO, LAS PROBABILIDADES Y LA COCTELERA

- “Soy huérfano” – dije, con lo que se quedaron un poco cortadas.
- "Pero…¿y tu pareja?." preguntó una.
Siempre me ha parecido inadecuada esa palabra, porque pareja significa dos personas o cosas. Si tengo una pareja de ases, es que tengo dos ases. En mi caso, Jane y Daisy hubieran sido “mi pareja”.
- “Mi dos chicas se me han distanciado un poco. Ahora, la pareja más cercana que tengo sois vosotras dos. Amigas sueltas, tengo alguna más.”
No hubo forma de provocar un diálogo medianamente estimulante. Me tomé una cerveza y me serví un plato de arroz de una paella que había en la mesa de unos conocidos.
Me miraron sorprendidos.
La noté un poco fría. Cuando casi me la había comido, uno de los que estaban allí me dijo.
- "Espero que no te importe, pero esto era de unos extranjeros que se acaban de marchar. Nosotros hemos cogido la mesa para que no nos la quiten. No hemos pedido todavía."
- “No importa," respondí. "Es que tengo mucha prisa y no me puedo quedar”
Y me volví a mi despacho y a mi ordenador, en bañador, lleno de sal, de ungüento y de picores.
Evidentemente, entré en “La Coctelera”. Alguien me habló entonces del mundo real y del mundo virtual, de lo que puedes encontrar en cada uno de ellos. Y es justamente la mecánica de este blog lo que hace que el virtual te ofrezca muchas más posibilidades.
En primer lugar, en el virtual la moneda de cambio es el espíritu. La afinidades, las filias y las fobias se producen por este motivo. En la calle, lo que prevalece es el aspecto exterior. Gente que se te acerca o que se te aleja en función de lo que le sugiere ese aspecto, sin que importe demasiado lo que éste pueda o no envolver. Y a mi, particularmente, me ocurre que atraigo a quien no me apetece y ahuyento a quien me gustaría conocer, sin que tenga oportunidad de detectar a estos segundos.
En la Coctelera, sin embargo, puedo seleccionar a la gente que me gusta. O ellas seleccionarme a mí. Por ejemplo, creo que tendría que ser muy interesante una conversación con Mercedes, que me fascina y a la que yo considero una “travesti de la pluma”. Lo mismo le da cuarenta vueltas a un académico de la lengua que emula a un andaluz analfabeto. Me encantó un comentario que me dejó. Hace una utilización tan magistral de las palabras y las coloca tan oportuna y adecuadamente que es un gozo leerla.
En la vida real, tu entorno es muy limitado. Yo, además, huyo de bares, discotecas, pubs y reuniones sociales. En el virtual, las posibilidades se multiplican o se elevan a distintas potencias, en función del tiempo que te dediques a escanear tu entorno.
Lo malo del virtual es que, al final, acabas encontrando lo que no puedes fuera y vas y te apasionas por alguien. Y de forma mucho más intensa que en el real. Yo, el viernes me quedé tan triste que, tras ducharme, escogí la película que peor ponía la crítica y me fui al cine solo. Hace años que no lo hacía, ni acompañado. Vi “Adivina quien” y se me esponjó el corazón contemplando a la preciosa Zoe Saldana y oyendo el detalle de “la media naranja”.

lunaaaaa dijo
Estoy conociendo tu blog...y me gusta lo que leo..Besosss
22 Agosto 2005 | 01:39 AM