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Era invierno, hacía frío pero el día era radiante y soleado. Yo iba conduciendo, Jane a mi izquierda y Daisy detrás. No habíamos hablado mucho desde la noche anterior. Ahora que estábamos abandonando la ciudad, comenzó Jane el interrogatorio:
- "¿Cómo pudiste volver a hacerlo? Habías quedado en no acostarte con más clientas."
- "Si me dejáis que lo haga tranquilamente, sin interrumpirme, os lo contaré. Si me vais a estar machacando, prefiero que hablemos de otra cosa."
“¡Empieza!” dijo Jane.
Traté de ordenar mis pensamientos y comencé por la noche del sábado. Habíamos hecho una barbacoa como era habitual. Desde el principio, la chica anduvo revoloteando cerca de los guías, haciendo mil y una preguntas e insinuándose claramente. Todos la tratamos cortésmente pero sin darle confianzas y, al final, un poco frustrada, optó por sentarse junto a su acompañante a mordisquear un poco de carne. Yo esperaba que se fueran a dormir pronto, que es lo que suelen hacer los señores mayores que vienen con jovencitas, pero éste no parecía estar interesado más que en la caza. Sobre todo en que escucháramos sus historias y aventuras, que nos iban confirmando que se trataba de alguien que jamás la había practicado.
Seguramente quería impresionar a su invitada, porque no lo suponíamos tan estúpido como para tratar de hacernos creer sus relatos inverosímiles. Pero esto formaba parte del servicio y nos teníamos que mostrar asombrados y maravillados de sus historias fantásticas. Como nos temíamos, amaneció y nos preparamos para salir a cazar las piezas que el hombre había contratado. La chica hacía rato que se había ido a dormir.
Cuando entramos en el “jeep” lo vimos sacando de la funda un “artilugio” alucinante. Era un .460 Weatherby Magnum un poco antiguo, sin freno de boca, al que habían acoplado una extraña mira Swarovski 8-24x50 de tipo militar, probablemente falsa ya que carecía de protección, destinada a tiradores de elite y diseñada para armas de gran alcance, pequeño calibre y escaso retroceso. Me lo eché a la cara. Su distancia de acomodamiento no llegaría a 7 cms.
- "¿Ha disparado alguna vez con esto, Mr. Parker?"
- "La verdad es que no, me lo prepararon para esta ocasión… Tengo muchos más… pero quise traer lo mejor…"
- “Se hubiera reventado un ojo al primer disparo. Tuvo suerte de no probarlo. Tiene que dejarlo aquí. Nosotros le daremos un arma apropiada”.
Empezó a protestar pero yo me mantuve inflexible. “Ahora va a entrenarse con con la que va a disparar.” Fuimos al campo de tiro y le di un .375 Holland & Holland Magnum, tipo Express. Al usarlo, apretó el gatillo bruscamente y el proyectil se perdió por encima de los sacos de tierra. El retroceso casi lo tiró.
- "¡Esto es demasiado potente!." dijo.
- “El suyo, Sr. Parker, tiene más del doble de potencia y el visor le queda a menos de la mitad de distancia del ojo. Y éste casi le ha dado en la cara, por no sujetar el rifle con firmeza. Probemos con un 30.06. Pero tendrá que ser de cerrojo. Para los orix y los kudus es suficiente."
Como era de esperar, no cazó nada. Espantó a un par de manadas de kudus, quiso tirarle a una jirafa que estaba pastando con su cría y, cuando le dijimos que eso no era posible, comentó que estaba muy cansado y que le gustaría irse a dormir. Eran las tres de la tarde.
Lo llevamos a su bungalow y yo fui a hacer una ronda, a ver si había algún problema o si se veía algún furtivo. Mientras miraba con los prismáticos desde lo alto de una colina, noté movimiento en el campo de tiro. Me fijé bien. Era una mujer y llevaba lo que parecía un rifle en la mano. De inmediato me imaginé lo peor.
Subí al jeep y comencé a conducirlo a todo lo que daba. El coche iba dando unos saltos espectaculares y dejando tras de sí una enorme estela de polvo. A los dos minutos recuperé la visión del polígono, a lo lejos. La chica había conseguido meter un cartucho en la recámara y se estaba echando el rifle a la cara. Aún me quedaba vadear el arroyo. Puse la sirena de emergencia. No reaccionó. No debía oírla. Titubeó un poco y quitó la tapadera posterior de la mira. Volvió a apuntar… entonces oyó la sirena.
La dejé en su apartamento y yo me fui al mío. Me metí directamente en la ducha. La puerta había quedado abierta, como siempre, y con los ojos enjabonados noté que me abrazaban por detrás y que me colocaban unos senos desnudos en la espalda. Supe inmediatamente que era ella. Tenía la excusa del agradecimiento de la dama salvada por el Robert Reford cazador.
- “Tengo una mala noticia para ti,” le dije.
- "¿Si, cual?"
- “Que no tengo secador de pelo”
El acostarme con ella me supo a revancha. Y como no se manifestó, terminé de la forma más natural. En su interior. Al finalizar, se desperezó como una gata recién cubierta y dijo: “¡La falta que le estaba haciendo esto a mi piel!”.
Jamás se me había pasado por la cabeza que yo pudiera ser utilizado como un producto de belleza.
Al marcharse, me dijo.” Sé discreto, por favor. En el campo de tiro te dije que era mi padre. Pero la verdad es que es mi marido.”
Justo al salir se topó con su cuñada. Estaba fuera, buscándola. Y la chica no debía ser precisamente santo de su devoción.
Entonces me vestí y me fui a despedir del león.

¡Hay que ser malo para querer tirarle a la jirafa!
Mi nostalgia afortunadamente
está en mi cabeza
cuando intento escribir algo
con los dedos.
Pero intento, que se mantenga
al margen de mi vida cotidiana
en la que soy una persona
optimista, donde el ayer
es hace unas horas
el futuro es dentro de una hora
y el hoy es la vida..
Alguien en un blog me pregunto
porque te llamas nocturna
si se te ve una persona alegre?
pues, muy sencillo
solo escribo a la tristeza de noche
el día es mi vida
la noche mi imaginación
supongo ( ya se!! mucho suponer )
que todas las personas
tienen una doble personalidad,
la que muestran y creen que tienen
y la que son, y a veces aparentan..
( dejo de divagar, que me vas a decir...
que bien, y.. a ..mi ke?...)
sigo leyendo tu blog, que de verdad
lo encuentro interesante
un tremendo beso de.....Noc_
Estoy impaciente por leer la próxima entrega :-)
Si te he de ser muy sincera, sigo tus pasos, y veo tus reacciones, eres un hombre que no se queda callado ante ningún ataque directo o indirecto, haces bien, no entiendo como hay gente que malgasta su tiempo en atacar a otros sea por envidia o por lo que sea.
Tus letras estan llenas de muchas cosas valiosas, me gustaría que no tuvieras que deperdiciar tu tiempo en contestarles a "las ratas" como tu las has bautizado. Aqui estoy, a veces en silencio, pero constante que es lo que te ofrezco.
The rifle scope had to be fake. I do not know any 8x24/50 swarovski.
You are right, Head. I only had seen a 6x24/50 Swarovski, for varmints and to be used with a tripod. We normally used extended eye-relief scopes, for security reasons. I know the higher is the magnification, the shorter is the eye relief. But this one was abnormally short.